miércoles, 22 de enero de 2014

Las artes y su capacidad sanadora

Las artes están presentes en toda la historia de la humanidad, se puede decir que son inherentes al ser humano y una de las grandes diferencias que nos separan de los animales.  Pero su función en la sociedad resulta muy controvertida, ¿por qué?  ¿Qué es lo que tienen las artes que hacen que cambie tanto la funcionalidad que se le otorga?  Unos dicen, es cultura, la expresión de un pueblo y su historia... y entonces empieza el debate de si la cultura es importante o no, y qué lugar hay que darle en la sociedad (fundamentalmente por razones económicas).  Otros dicen que es una pérdida de tiempo, porque no es productivo, es para vagos, bohemios o ricos. Otros creen que sólo pueden hacer arte una élite, algunos pocos genios con talento, y que el resto debemos venerar con respeto algo que ni siquiera podemos empezar a entender.  En cualquier caso las argumentaciones suelen tornarse bastante viscerales e inevitablemente subjetivas. Y es que el arte y su función no es algo que se pueda medir científicamente, ni con números, ni con ningún parámetro racional... por ello está sujeto a la sensibilidad subjetiva de cada uno... y ahí está todo el lío.
Para mí, el arte es una necesidad vital del ser humano, es la forma en que la persona puede expresar sus complejidades internas, la forma de hablar con su corazón, una forma de buscar un sentido trascendental a la vida.  Es en definitiva, el puente de comunicación con el alma... si es que el alma existe (dirían los súper científicos).  Y como no sabemos nada a ciencia cierta, pero todos tenemos muchos momentos de desazón interno, pues el arte sigue y seguirá existiendo.  Porque cubre la necesidad vital de intentar entendernos a nosotros mismos, de dar una vía de escape a esa desazón.  Y como tal necesidad, el arte se convierte en una actividad sanadora de primer orden.
El arte está íntimamente ligado a la creatividad... esa palabra que ahora se usa tanto y se vende tanto.  La creatividad no es más que la capacidad de crear.  Y crear es una capacidad con la que nace todo ser humano.  Sin embargo, con el tiempo parece que 'perdemos' esa capacidad... o creemos que la perdemos.  Es imposible perderla, pero sí es posible bloquearla.  Y generalmente, muchos sistemas educativos y de gobierno a la largo de la historia se dedican, activamente, a poner todos los mecanismos posibles para bloquear esa creatividad.  ¿Por qué?  Sencillo, si uno tiene la capacidad de crear, tiene la capacidad de pensar, y puede ser que no piense igual que el gobierno de turno.  Cuanto menos creativos seamos, menos posibilidades de rebelión, porque no se nos ocurre la posibilidad de crear las cosas de diferente manera.  Se llega incluso a bloquear la creatividad en las artes... que mira que es difícil porque el arte es creación. Pero se ha conseguido, a base de repetir mil veces a un niño, eso no se pinta así, sino así; eso no se toca así, sino así, te estas equivocando eso no existe, es así.... tanta 'objetividad' y 'realismo' mata toda creatividad.
Recomiendo este artículo que leí el otro día al respecto de estas reflexiones:
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20101103/54063818455/la-creatividad-se-aprende-igual-que-se-aprende-a-leer.html#.UjgX5vWfVGA.twitter
Y claro, luego pasa lo que pasa, una sociedad enferma como la nuestra en la que más de la mitad sufre ansiedad, no se considera capaz de hacer nada excepto aquello para lo que está programado y busca continuamente algo que no encuentra.  Claro, no está dando una vía de salida a esa complejidad interna del espíritu humano. Necesita la actividad artística, la creatividad y el arte en todas sus formas para sanar.  Para poder después llevar, esa actividad creadora a todas las cosas que hagamos en la vida.

Dentro de las distintas artes, en mi opinión, las más sanadoras son aquellas que te exigen ejercitar las manos o el cuerpo, tener contacto físico con aquello con lo que trabajas.  Cuando entra el filtro de lo digital o tecnológico (fotografía, diseño gráfico, cine...) también tienen su poder sanador, en cuanto a expresión del ser humano, pero de alguna manera la técnica hace de filtro, pone distancia, y difumina ese poder sanador.  Además, las actividades como el cine, al distribuirse la labor entre tantas personas, la capacidad sanadora se diluye más aún.  Sin embargo, la fotografía y el cine a mí me enseñaron algo que también es extremadamente valioso: me enseñaron que la realidad es según la mires, depende de la perspectiva y de la luz que le des, cambia.  Algo bonito puede ser feo y algo feo puede ser precioso.  Una lección imprescindible.
No todas las personas vibran igual con todas las artes, uno tiene que buscar cuál es su forma de crear, en qué actividad artística se siente 'más en casa', le llega más dentro.  Quizás es el baile, la pintura, el teatro, la escritura, la cerámica, la cocina, cualquier artesanía...o la música.  La música para mí tiene un valor especial, un añadido a cualquier otra forma artística.  Quizás es porque es el arte con el que yo más vibro, pero también creo que es por esa vibración física que emite.  Esa vibración de las ondas sonoras penetran por cada poro de la piel y te atraviesan, sin pedir permiso, te mueve sí o sí.  Puede no gustarte, o sentirte invadido, pero no te deja indiferente. Es energía vibracional moviendo tu campo electromagnético. Y en cuanto que hay movimiento, hay vida, por eso la música es tan poderosa.  Puedes simplemente ser un receptor, escuchar y ya te mueve; pero cuando encima eres tú quien la produce... no puedo explicarlo, te fundes con ella.
En palabras de Eduard Punset: http://www.eduardpunset.es/19955/general/la-musica-sirve-para-algo-y-el-resto-para-casi-nada

Os animo a todos a que realicéis alguna actividad artística, la que sea, redescubrir vuestra propia creatividad y desarrollarla, seréis mucho más felices.


Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.

domingo, 19 de enero de 2014

Santa Caléndula

La caléndula (Calendula officinalis) es una hierba que pertenece a la familia de las asteráceas, de la región mediterránea. Crece unos 60-70 cm y tiene floración varias veces al año. Son muy resistentes y bonitas, ideales para cualquier jardinera, parecida a la margarita en naranja:



Como planta medicinal tiene tantísimos usos que por eso la llamamos Santa Caléndula. Se conoce desde el antiguo Egipto y se usa:
-Para la piel, a nivel tópico: es emoliente (o sea hidratante), antiinflamatoria, antiséptica y cicatrizante, antibacteriana y fungicida, y callicida (para las verrugas víricas). Es decir, para hidratar la piel, ayudar a curar heridas o cortes, sarpullidos, quemaduras, picaduras de insectos, dermatitis, grietas de la piel, abcesos, acné...
-Para las mucosas, con enjuagues: para casos de gingivitis, inflamación de garganta, conjuntivitis y hasta candidiasis (con baños de asiento).
-Para el estómago, en infusión: es antiespasmódica (convulsiones y contracciones), antiulcerosa (cicatriza úlceras de estómago y duodeno), colerética (estimulante de la secreción biliar) y tiene acción emenagoga (calma y regula los periodos menstruales).

Y por si fuera poco, como es una planta muy común que crece casi en cualquier parte, es barata. Venden las flores secas en cualquier herbolario y con ellas podemos hacer infusiones, tinturas o cremas.  Además, tanto en herbolario como en farmacia suelen vender la tintura madre ya hecha (sacan las propiedades de la flor mediante alcohol) y podemos usar esa tintura directamente en la piel o diluida con agua o añadida a cualquier crema que usemos comúnmente.  Cremas también venden ya hechas.  Hoy en día están muy de moda el aloe vera y la rosa mosqueta... que sin duda son grandes plantas con grandes propiedades... pero más caras. Y según para qué, la mayoría de las veces con la caléndula lo resolvemos igual de bien y a un precio más asequible.

Obviamente, dependiendo de la gravedad de lo que vayamos a tratar, a veces la caléndula sola no puede hacer todo el trabajo y hay que echar mano de más cosas. Pero que ayuda, ayuda y muchísimo.

Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.

lunes, 13 de enero de 2014

¿Qué es la Auriculoterapia?

La auriculoterapia es una técnica terapéutica basada en la reflexología en el pabellón de la oreja. Es decir, en los puntos reflejos, que hay en la oreja, de todo el cuerpo.  Igual que en el pie podemos encontrar un 'mapa' de todo el cuerpo humano, en la oreja también (así como en las manos, la nariz y los ojos... los órganos de los sentidos).
Se tiende a pensar que fueron los franceses quienes inventaron esta técnica, pero en realidad ya existía de antes en la Medicina Tradicional China, si bien la mayoría de los mapas que encontramos en occidente son de origen francés (aunque son bastante similares estos a los chinos).
La técnica se puede abordar desde la Medicina China y su teoría de los 5 elementos (para ello claro hay que saber MTC), o desde el punto de vista puramente reflexológico. Si duele el pie, pues voy a la zona de la oreja que refleja el pie...
En la práctica esta técnica se suele usar como complemento a otras técnicas, como una especie de 'llevarse el tratamiento a casa'.  Si has acudido a consulta por un dolor de espalda, pues además de la técnica correspondiente a tu dolor se te pondrá una agujita en la oreja en el punto de la espalda que duela.  La auriculoterapia se puede realizar mediante agujitas pequeñísimas, bolitas imantadas, semillas... La técnica consiste en estimular el punto correspondiente con alguna de estas cosas, para ello se dejan pegadas con un esparadrapo.  Esta estimulación hace que la zona se esté tratando, pudiendo realmente llegar a solucionar el tema (se ve mucho en casos de tendiditis) o por lo menos a mejorarlo.  No sólo es para dolores físicos, también hay puntos para la ansiedad, la tristeza, la obsesión... y van espectacularmente bien.  Esta estimulación hace doler la oreja en ese punto, lo normal es que duela muy poquito (solo cuando apoyamos la cabeza en la almohada y cosas así), pero a veces duele bastante.  Si duele demasiado tan fácil como quitarse el esparadrapo y fuera, deja de doler la oreja... pero también dejará de tratarse lo que sea.
Se usa como complemento a alguna terapia, pero también como terapia principal en casos de tabaquismo (dejar de fumar), ayuda para adelgazar, desinflamar una zona del cuerpo hinchada (por ejemplo en un esguince, si está inflamado no puedes trabajar en él, pero con la auriculoterapia puedes bajar la inflamación en minutos y así poder empezar a trabajar en el pie)...
A modo de curiosidad podeis mirar en internet los distintos mapas de auriculoterapia, yo el que suelo utilizar es este:



Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.

viernes, 3 de enero de 2014

Huir o quedarse. Implicarse o abandonar

"Lo más difícil en la vida es saber qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar"  (B. Russell)
"Life is a balance of holding on and letting go" Rumi

Las dos posiciones son necesarias e importantes. Y cualquiera de las dos (huir o quedarse, implicarse o abandonar) son la decisión correcta, según para quién y en qué momento.
Tradicionalmente, la mujer ha sido más de permanecer y el hombre de salir a la aventura, viene de la época del hombre cazador y la mujer recolectora. Son necesarias las dos posturas, el que sale es el que lleva el conocimiento y las experiencias a otros lugares, eso permite la interculturalidad, la mezcla y la evolución de la humanidad.  El que permanece es el que crea el hogar, consolida las civilizaciones y permite la crianza segura de los cachorros. Ambos son interdependientes y no se puede dar el uno sin el otro, aunque cuantitativamente son necesarios más de los que permanecen que de los que salen, por una simple cuestión de números (cuánta gente es necesaria para construir una ciudad y cuánta gente es necesaria para difundir una idea).
Esta dualidad se da en todos los ámbitos de la vida, en las relaciones amorosas/sociales, en las relaciones con los países/ciudades, en las relaciones con el trabajo/profesión... Al final se trata de tomar una decisión, con qué me comprometo y con qué no. Y cada una de esas decisiones que vamos tomando son las que van formando quiénes somos y en qué posición nos encontramos.  Por supuesto, la edad juega un papel importante, de jóvenes tendemos más a salir a la aventura y probar, según vamos madurando tendemos a permanecer y comprometernos más.  Lo importante es ser coherente con la decisión que tomemos y comprometernos con esa decisión, sea cual sea.  Como dice mi maestro: 'lo que decidas es lo correcto, ¿por qué?, porque lo has decidido'.  No sirve de nada estar eternamente preguntándonos: ¿y si hubiera elegido lo otro...? eso es malgastar energía.  Si tomas una decisión y, al cabo del tiempo, ves que es errónea, cambia de decisión. Como dice el refrán "Rectificar es de sabios".  Pero si estás cada dos días cambiando de decisión, no te engañes, eso no es sabiduría, es indecisión y miedo a comprometerte con lo que sea.
Es fundamental comprometerse con la decisión que tomes, porque es la herramienta para estar en paz y feliz con esa decisión. Si estás continuamente cuestionándote la decisión, te vuelves loco. Toma una decisión, la que sea, y comprométete con ella a tope, dale un tiempo. Si fue una decisión equivocada ya el tiempo te pondrá en tu lugar y podrás rectificar. Nunca es tarde para rectificar.  Tampoco hay que tenerle miedo a cambiar de decisión, somos seres en constante cambio y evolución, no se puede pretender que lo que decidiste hace 20 años siga siendo válido ahora.  Si lo es, genial, pero si no, no tengas miedo, el cambio de rumbo es duro pero muy gratificante.  Las excusas de, es que los hijos, la hipoteca y demás... son eso, excusas. Si la decisión que tomaste en su día hace que hoy seas desgraciado, cambia. Aunque sea un salto al vacío. Pero ten por seguro que si tú no eres feliz, nadie a tu alrededor puede serlo, así que no sólo estás siendo desgraciado tú, sino que estás haciendo desgraciados a los demás.  Obviamente el cambio de rumbo es algo que hay que pensar despacio, no vale un flash repentino. Tranquilo, no hay prisa, nunca es tarde para rectificar.
Lo importante es ser coherente con lo que se decide. Por ejemplo, hoy en día con esta crisis mundial, los españoles nos vemos en la constante tesitura de si emigrar o no en búsqueda de trabajo.  Cada uno tienes sus razones, sus prioridades y sus ambiciones, lo importante es que: si decides quedarte no estés todo el día gruñendo pensando en lo mal que va todo y que deberías irte. Si decides irte, no estés todo el día echando de menos el hogar y juntandote con los de tu cultura.  No es sano.  Cualquiera de las 2 decisiones es dura, tiene sus pros y sus contras y hay que valorarlo bien. Pero si te quedas, lucha por que las cosas vayan mejor (desde tu participación política hasta los pequeños detalles con los vecinos). Si te vas, lucha por adaptarte al nuevo lugar y sus costumbres, e intenta 'olvidar' lo que dejaste atrás.  No eches balones fuera, echar la culpa de los problemas de un país a sus políticos es absurdo. Desgraciadamente, los políticos son un reflejo de la sociedad que les vota, así que si están ahí haciéndolo mal es porque todos los ciudadanos lo estamos haciendo mal.  Así que, que cada uno coja su responsabilidad y cambie, en su escala, lo que tenga que cambiar (por ejemplo, en España, que levante la mano quien NO ha intentado pagar menos impuestos... es la picaresca, y luego nos extraña que los políticos roben a manos llenas? Son iguales, solo que a mayor escala).  Los países y las ciudades las hacen sus ciudadanos. Nadie te obliga a quedarte, nadie te obliga a irte, es TU decisión, así que sé consecuente.
En las relaciones amorosas/sociales la cosa se complica aún más, porque no es sólo tú decisión a tomar en cuenta, sino la del otro.  Tú puedes estar todo lo comprometido que quieras que si el otro no quiere... no hay nada que hacer. Y aquí, también tenemos una gran lección que aprender, a saber dejar ir lo que no podemos retener.  Las mujeres tendemos a agarrarnos a un clavo ardiendo, los hombres a salir huyendo a la primera de cambio.... y así nos va, a ver si poco a poco ambos nos encontramos en el medio.  De todas formas, sigue siendo tú decisión el cómo enfrentarte a una actitud u otra, sé consecuente y realista con lo que puedes esperar. Nadie te obliga a quedarte en una relación imposible... o ¿quizás es que te quedas ahí por miedo a una relación que sí sea posible?  A veces, cuando luchamos por una causa perdida es debido a un sentimiento romántico idealizado que nada tiene que ver con la realidad. Y preferimos ese sueño de película a enfrentarnos a la posibilidad real de estar con alguien que puede ver que no somos perfectos, o descubrir nosotros que ellos no son perfectos...
En las terapias naturales para ayudarnos en estas decisiones usamos fundamentalmente las flores de bach. También la medicina china, el qi gong y las constelaciones familiares.  Pero hay que recordar que estas técnicas son ayudas, la decisión siempre la tiene que tomar uno.  No esperéis ni confiéis en ningún terapeuta que os diga lo que teneis que hacer.  La decisión es de uno, y solo uno mismo puede tomarla. Puedes escuchar las opiniones de amigos y familiares, pero la decisión la tienes que tomar tú. Si tomas una decisión en función de lo que te dicen los demás, errarás seguro.

Aqui os dejo una canción de la película Habana Blues, gran película sobre la idiosincrasia de huir o quedarse.
https://www.youtube.com/watch?v=zxsIEVezZrQ&list=PLC778D1586EC1C3AC


Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
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