domingo, 23 de febrero de 2014

Lo bello y lo triste

Hay muchas formas de discriminación y todos nosotros, lo reconozcamos o no, tenemos nuestros prejuicios.  Según la R.A.E. discriminar es:
1- Seleccionar excluyendo
2- Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.
Pero, en mi opinión, esta descripción se queda corta. Creo que en realidad, la discriminación tiene mucho que ver con el concepto de 'otredad' (definición de la RAE: condición de ser otro) y el concepto de lo que se considera 'normal' (definición de la RAE: que sirve de norma o regla).
Discriminar es rechazar algo que es distinto a uno, y por tanto fuera de lo que uno considera 'normal' (porque todos pensamos que lo 'normal' es lo que hacemos cada uno de nosotros). Lo distinto a la normalidad nos suele resultar amenazante, o por lo menos nos sitúa en estado de alerta porque no sabemos lo que es, no tenemos el control sobre lo que es, no sabemos si nos beneficia o nos perjudica, desconfiamos, tenemos incertidumbre e inseguridad. Y la incertidumbre nos da miedo, por eso la rechazamos.
Lo curioso es que, cuando hablamos de discriminación siempre hablamos de las minorías que consideramos 'desaventajadas', los feos, los tontos, los pobres, los discapacitados, los que no tienen estudios, los que son de un país pobre, las clases sociales desfavorecidas y un largo etcetera.  Ahí a todos se nos llena la boca para decir qué horrible es fulano o mengano que discriminan a tal o cual. Y nos entra una actitud paternalista que es igual de discriminatoria, lo que llamamos 'discriminación positiva'.  Este tipo de discriminación está integrada en el sistema social y por lo menos es visible.  Se le da un espacio, porque como son los 'desaventajados' no nos amenazan tanto, son 'inferiores'.

Pero rara vez se nos ocurre pensar que también discriminamos a lo que está en el otro extremo de la campana de Gauss: lo bello, lo inteligente, los ricos, los superdotados, los empollones...  Lo que se sale de nuestra 'normalidad' en el polo opuesto.  Esta discriminación es más sutil, no está reconocida, pero nos amenaza mucho más porque son 'mejores'.
Creemos que no, que los que están 'aventajados' poseen una vida muy fácil, tienen suerte, todo se lo regalan y que no saben lo que es luchar por su espacio en el mundo... pero son muchos los niños superdotados que esconden su inteligencia y resultan un fracaso escolar, las personas bellas que esconden su belleza en un mal vestir, los ricos que se comportan como andrajosos... cualquier cosa es válida con tal de ser aceptados en la manada.  Cuántas veces hemos oído el comentario: 'a esa le han dado el puesto de trabajo porque es guapa' 'ese tío tan solo esta con ella por su dinero'...
No nos damos cuenta de que, igual que se prejuzga a alguien 'feo' sin ver la belleza de su interior; igualmente, a menudo, a alguien 'guapo' solo se le está viendo la hermosura, no se ve a la persona que hay detrás.  Y eso duele igual.  Lo mismo pasa con la inteligencia, uno puede ser superdotado en ciertos campos de inteligencia, pero emocionalmente ser igual de sensible o más que un niño, sin embargo, se juzga solo por un baremo y no se ve a la persona.  Nadie es perfecto y todos necesitamos el amor de nuestro entorno, todos necesitamos que se nos vea.

Hemos creado una sociedad en la que lo 'válido' es lo del medio, la mediocridad, lo común.  Todo, desde la educación, el mundo laboral, los medios de comunicación, la sanidad, las relaciones humanas, todo, te obliga a encajar en el medio de la campana de Gauss.  Si quieres pertenecer a la manada, si quieres ser aceptado, tienes que adaptarte y adaptarte significa 'ser normal'.  No es válido destacar, salirse del camino, ser otro.  Pero todos somos 'otro' para el de enfrente. Todos tenemos nuestra identidad que lucha por desarrollarse mientras que la necesidad de pertenecer lucha por ser 'normal'.  Y eso genera desazón.
Lo triste es que en lugar de apreciar y aprender del que es distinto a ti, le intentamos encadenar y someter a lo que es 'normal'.  Lo triste es que en lugar de aprovechar las diferencias para ser más completos como sociedad, nos empeñamos en ser clones para tener todos las mismas deficiencias.  Lo triste es que si te apartas del camino establecido como 'normal', se te persigue.

Lo triste es no darse cuenta de que todos estamos 'fuera de lo normal' en un aspecto u otro, no somos clones y eso debería ser lo bello, no lo triste.





Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.

domingo, 16 de febrero de 2014

Resfriados 2

El frio sigue y este año las gripes han venido con síntomas de estómago, malestar, nauseas y 'revoltijo' general.  Ya escribí en un post anterior un posible tratamiento para, sobretodo prevenir, los resfriados. Era un tratamiento con spagyria de prevención y mantenimiento que además podía curar en caso de contraer resfrio.  Pensado fundamentalmente para niños o población con alto riesgo de contagio.
Para los que simplemente pillan un resfriado de vez en cuando, tal vez prefieran otro tipo de tratamiento.  En este caso de homeopatía.  El tratamiento clásico para la gripe en homeopatía se compone de 4 ingredientes:

Aconitum--para las fiebres y picos bruscos (primera fase de la gripe)
Belladona--para todo lo inflamado, rojo, agudo... sea la garganta, la cabeza o también estos síntomas de estómago que tenemos este año. (segunda fase)
Bryonia--para la mucosidad pegajosa que tarda en irse, los dolores de cabeza constantes y pesaos (tercera fase).
Ipecacuana--para la tos. (cuarta fase)

No todo el mundo pasa por todas las fases ni tiene todos los síntomas, pero el cuadro clásico se compone de estos 4 remedios.  En el mercado hay muchísimos compuesto de homeopatía ya hechos para la gripe, de distintos laboratorios (preguntar al farmaceútico).  La mayoría de ellos, o todos, llevan estos 4 componentes y alguna cosa más.  Los componentes también se pueden comprar sueltos (sale más barato).
Lo importante en homeopatía es entender cómo funciona y personalizar lo máximo posible a los síntomas de cada cual (para esto es necesario consultar a un especialista).  Lo que cuenta en homeopatía es el número de veces que la tomas, no la cantidad que tomas cada vez.  Así pues, si tienes tos y en el envase de la medicación pone que se tome 1 pastilla 3 veces al día (total= 3 pastillas al día).  Si de repente tienes un ataque de tos, lo realmente eficaz es tomar 1 pastilla repartida en por ejemplo 10 tomas seguidas (separadas por unos 10 min cada toma).  De forma que, en realidad tomas menos cantidad, pero más número de veces.  (si no me explico bien no dudeis en preguntar)  Lo importante es graduarse uno mismo, que ves que mejoras--espacias las tomas; que sigues mal--más número de veces.  Siempre recordando que lo que cuenta es el número de veces, no la cantidad de cada vez.

Algunos de los compuesto ya hechos que existen en el mercado:
Oscillococcinum
Paragrippe
Aconitum composé
Gripprax
Gripp-heel
Stodal
Tuspag

Cualquier duda, preguntad. Gracias!
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.

viernes, 7 de febrero de 2014

Mantener la concentración

Para algunos de nosotros mantener la concentración es algo que nos cuesta un enorme esfuerzo, tendemos a dispersarnos pensando en mil cosas, hacer varias cosas a la vez de forma que no acabas terminando ninguna, dar vueltas y vueltas eludiendo ponerte a hacer algo concreto, soñar despierto... y un montón de variedades más.  Si a eso le añades un catarro u otra 'enfermedad', hijos, mascotas, amigos necesitados, familiares necesitados, pareja, vida social... al final acabas haciendo de todo lo que no te han pedido excepto lo que sí tenías que hacer.  Lo peor es, que a veces no solo eludimos hacer nuestras 'obligaciones' (que tendría una cierta lógica si no te apetecen) sino que se convierte en una forma de ser y acabas por tampoco hacer lo que sí quieres hacer.  Esa dispersión, normalmente, lleva detrás un miedo al compromiso (si me comprometo con algo puedo equivocarme) y por tanto se traduce en falta de constancia con todo.  Afortunadamente, casi todos somos dispersos en unos ámbitos de nuestra vida sí y en otros no, para compensar.
Esa dispersión a veces viene bien, aprendes de todo un poco, es muy útil para 'refrescar' las ideas e innovar, tienes muchas ideas (y de ahí siempre saldrá alguna buena), no te aburres y los demás tampoco contigo, es flexible y sabe improvisar ante los cambios de la vida, es ágil...  Pero luego hay que saber concretar y concentrar las fuerzas para sacar las cosas adelante. Porque todo en esta vida necesita de un momento de dispersión ó 'brainstorming' y otro momento de consolidación de la idea.  Lo que debemos conseguir es ser capaces de movernos de uno a otro estado con naturalidad, o al menos saber de qué pie cojeamos y buscarnos un socio que nos complemente en ese aspecto.

--Ayudas para que los dispersos se concentren:
Es fundamental, porque sino todas las ideas se quedan en el aire y nunca se lleva acabo nada.  Las ideas, para hacerlas realidad requieren constancia.
*Mientras estás haciendo una cosa, repetirte constantemente 'estoy haciendo...' (lo que sea en cada momento), así mantenemos el pensamiento fijo y no nos da por pensar en las musarañas.
*Proponernos pequeños retos a nosotros mismos de constancia y compromiso (pueden ser cosas sencillas como escribir un blog, aprender una tarea que te exija todos los días un poquito...).
*Clematis--flor de bach para los que siempre están evadiéndose del presente pensando en el futuro o en un imaginario, los soñadores ... si es continuo acompañar de Chestnut bud.
*Hacer Qi Gong ó yoga, de forma prácticamente diaria  (la constancia es clave y es lo más dificil).
*Hacer Meditación, diaria  (la constancia es clave).
*Masaje energético o acupuntura 'del centro', los puntos para 'centrar' al individuo (hay muchas variantes).

--Ayudas para que los reconcentrados se vuelvan un poco más dispersos:
Porque también es importante, de la dispersión nace la creatividad y las ideas innovadoras, nace el juego y la relajación.
*Hacer alguna actividad creativa que implique tener que inventar (no imitar).
*Jugar con niños, en su idioma.
*White Chestnut--flor de bach para cuando te quedas atascado en un bucle, acompañado de Honeysuckle si el bucle pertenece a algo del pasado.
*Hacer Qi Gong-- es especialmente bueno para que las cosas fluyan y no se estanquen.
*Masaje energético o acupuntura para poner en movimiento la energía.
*Craneosacral, para que el sistema nervioso se renueve.


Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.