domingo, 21 de septiembre de 2014

Crisis terapeutica

Se llama crisis terapéutica al ligero empeoramiento que a veces, no siempre, se siente tras una sesión de terapias manuales.  Todo el que haya ido a un fisioterapeuta sabe que al día siguiente es normal sentirse como dolorido y con agujetas de la sesión del día anterior.  Es normal, el cuerpo esta trabajando en su curación y de hecho se considera buena señal.  Esta como 'deshaciendo el nudo' y debe pasar por donde ya había pasado antes.  Pues con la osteopatía, quiromasaje, acupuntura y demás técnicas manuales sucede lo mismo.  
Habitualmente esta crisis terapéutica dura un día, si la sesión ha sido muy fuerte igual algo mas, pero es raro.  La forma de reacción de esta crisis es completamente singular a cada individuo. Hay gente que no tiene crisis en absoluto, otros que la tienen muy leve, otros tienen crisis escandalosas y otros las tienen con retardo al cabo de unos dias.  Va en el individuo, y normalmente reacciona igual para cualquiera que sea la terapia, así que es un buen punto de referencia.  Normalmente las crisis suceden  cuando el terapeuta a 'dado en el clavo' con el origen del problema, pero insisto, va en individuos.  Lo importante es no asustarse, y en caso de duda siempre, siempre llamar al terapeuta.  Y por supuesto, si necesitamos tomarnos algo para aliviar el malestar, pues adelante.
La cosa se complica cuando tratamos no solo músculos, sino por ejemplo una migraña o un vértigo, a veces la crisis se desencadena precisamente en forma de esa migraña.  Si esto sucede lo primero es llamar al terapeuta, para ver que efectivamente se trate simplemente de la crisis. Y si se alargara o desencadenara cualquier otra cosa, que pueda ofrecer soluciones y alternativas.  Si es la crisis, la buena noticia es que probablemente las migrañas empiecen a desaparecer muy velozmente.  La mala noticia es que no podemos hacer nada por evitar esa crisis, mas que dar tratamiento paliativo por si sucede (con el inconveniente que normalmente la homeopatía y demás tardan en despacharlo en la farmacia un día, con lo cual llegara tarde).
En cualquier caso nunca debemos dejar que la crisis terapéutica nos asuste, es completamente pasajera y de hecho buena señal.  Es obligación del terapeuta avisar de que esto puede suceder ANTES de tratar a la persona, y estar disponible para cualquier duda que se le pueda presentar.  

Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Adelgazar... un problema de humedades

Este post va dirigido a todas aquellas personas que una y otra, y otra y otra vez están sometiéndose a dietas y tratamientos para adelgazar.  Aquellas personas que consiguen adelgazar pero al poco tiempo, ya están igual.  Que han probado todas las dietas del planeta y vuelven a los mismo.  Reteniendo líquidos y engordando muchas veces de aire, porque tampoco es tantísimo lo que comen.  Dejando de lado el tema de que cada uno tiene una constitución, y alguien de constitución ancha o redonda es absurdo que pretenda estar como una sílfide, el tema de engordar y acumular liquido y grasas es un problema de salud, no de estética.  Es un problema de mala asimilación de los nutrientes, que acaban acumulándose en cualquier sitio sin transformarse en alimento para las células.  Una persona con obesidad o al límite de esta, es una persona desnutrida.  Así que es un problema de salud, no de estética.
Y es un tema extremadamente complicado.  En medicina china a este problema se le diagnostica como un problema del elemento Tierra, y los problemas del elemento Tierra son como las humedades, que cuando parece que los quitas, vuelven... y vuelven...   Son los problemas más difíciles de tratar porque requieren un tratamiento largo, pesado y constante.  Hay que tener en mente que lo normal para eliminar un problema de tierra es establecer un tiempo de 2 años.  Si, 2 años, si realmente queremos dar la vuelta a esta tendencia constante de engordar y retener es necesario ese tiempo para invertir la inercia.  Y no me refiero a ese tiempo de terapia constante todas las semanas, no.  Pero si un tratamiento intenso al principio y luego revisiones constantes.  Y sobretodo, un compromiso por parte del paciente de mantener la constancia ese tiempo... esto es lo más difícil.
Hay que reeducar a todo el organismo a actuar de manera diferente, reeducar hábitos no solo alimenticios sino de actitud/emoción ante las preocupaciones.  Cuando el elemento Tierra esta afectado, la emoción que lo acompaña es la preocupación obsesiva.  Si queremos tener éxito en dar la vuelta a esta inercia tendremos que abordar el plano físico (retención de líquidos, problemas hormonales, estreñimiento, asimilación de alimentos, hacer ejercicio...) y el plano emocional (la forma en que nos tomamos la vida, preocupación en exceso, coger todas las responsabilidades y 'cargarnos' de las tareas nuestras y de todos los demás, sobreprotección de los seres queridos...).
Lo sé, es difícil, pero no imposible.  Hay que dejar de pensar en que la gordura es un tema estético para entender que es un problema de salud y darle la debida importancia.  No se trata de hacer una dieta super sacrificada un tiempo... eso no hay ser humano que lo aguante.  Se trata de cambiar hábitos, que es más complicado, pero que para tener éxito se debe hacer poquito a poco, sin radicalismos.  Los radicalismos solo consiguen que al tiempo te vuelvas al extremo contrario, porque uno se cansa y es normal.  Cambiar hábitos es ir cambiando cositas pequeñas, de a poco, para que el cuerpo lo tome como algo natural y no se ponga a la defensiva.  Lo que pasa es que esta forma de hacer las cosas no da un resultado rápido, y claro, nos desanima.  Por eso se trata tanto el nivel físico como el emocional, para controlar la ansiedad.
Para tratar este problema usaremos todas las herramientas a nuestro alcance y alguna más, la acupuntura nos permite tratar la mayoría de los aspectos, pero también conviene ayudarse de homeopatía y flores de bach, y por supuesto dieta, aprender a comer.  Pero la dieta debe ser flexible y permitir saltarnosla de vez en cuando para que psicológicamente sea llevadero y podamos aguantar.
Espero que os sirva de utilidad.
Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Ejercicios de relajación

Sorprendentemente me encuentro con que, un alto porcentaje de la gente, no sabe relajarse, no es capaz de darle la orden a sus músculos de que se relajen.   O quizás no es tan sorprendente y por eso estamos como estamos.  En cualquier caso voy a poner aquí unos ejercicios de relajación sencillos y clásicos para todo aquel que quiera hacerlos.  No desespereis, de la falta de costumbre es normal que no salgan a la primera, es cuestión de insistir.  Son ejercicios para relajarnos muscularmente, aunque lo ideal, y casi inevitable para que funcione, es acompañarlo de una relajación mental (meditación).

Respirar-
El ejercicio más sencillo y que vale para todo.  Respirar con el diafragma (hinchando la tripa, vigilando de no hinchar la parte superior del pecho) profundamente.  Contar 4 segundos en la inspiración, retenemos el aire un instante, soltamos el aire en 8 segundos y retenemos en vacío un instante.  Y vuelta a empezar.  Si lo que queremos es relajarnos para irnos a dormir, lo haremos tumbados en la cama hasta que nos quedemos dormidos.  Si además queremos que la espalda se coloque y ayude a disolver las contracturas, lo haremos tumbados sobre el suelo boca arriba (con una mantita o algo debajo para que no cojan frío los riñones), unos 10 min al día.  Si lo que queremos es meditar, lo haremos sentados con la espalda recta sin apoyarla, unos 10 min al día para empezar.

Visualización del cuerpo punto por punto-
Esta es la relajación más clásica y efectiva.  Nos tumbamos en la cama o en el suelo.  Siguiendo la misma respiración del ejercicio anterior, vamos visualizando punto por punto nuestro cuerpo.  Empezamos por los pies, visualizamos los dedos de los pies, les damos la orden de relajarse, cogemos aire, y a la que soltamos el aire los dedos de los pies se relajan.  Pasamos al empeine, tobillo, pantorrilla, rodillas.... cada una de las zonas del cuerpo hasta el cuello, cabeza y cara (la expresión de la cara, las cejas, la boca también es importante relajarlas, así evitaremos arrugas).  Habrá zonas que necesiten más de una respiración, no importa, hacer las respiraciones que hagan falta hasta sentir el cuerpo pesado, como que se hunde en la cama/suelo.

Visualización guiada-
Esta relajación entre dentro de lo que llamamos 'relajaciones guiadas' normalmente hay alguien que te va dando pautas.  Hay millones de variantes porque depende de la inventiva de cada cual.  La finalidad es la misma que en el ejercicio anterior, solo que se visualiza el cuerpo como un conjunto más que por partes.  La visualización puede ser sentir como la tierra te acoge, como en un abrazo... que sienta muy bien sobretodo si estas en la naturaleza, sientes la tierra, la brisa, los pájaros... y sientes como te rodean y te abrazan y tú te dejas abrazar como cuando eras bebé y tu madre te cogía en brazos.  También puede ser visualizando un viaje por el espacio, o cualquier otra cosa que se nos ocurra.  Lo importante es sentir el abrazo del planeta tierra y sentir que podemos descansar porque nos acogen y sostienen.  Sentir como la vida nos sostiene.
Esta visualización suele ir acompañada de una buena música que hace que te integres más en la atmósfera que se cuenta.

Espero que sea de utilidad, cualquier duda, preguntad.
Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.