miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cosmética natural

Hola! Algunos ya sabeis que llevo bastante tiempo investigando en los productos de belleza y limpieza naturales (ver mi anterior post), y por fin pude cuadrar fechas y dinero para hacer un maravilloso curso de cosmética natural con la que fue mi profesora de fitoterapia.  Si alguien quiere aprender más del tema o averiguar dónde poder comprar productos a buen precio, os recomiendo que hableis con ella: http://rinconsilvestre.net

Aqui voy a hacer un resumen de lo que he aprendido, fundamentalmente de lo que toda persona debería saber sobre los productos que se está echando en la piel.

1- La piel es un órgano del cuerpo que respira y come como los demás... TODO lo que te echas a la piel pasa al torrente sanguíneo... asi que cuidadito con lo que nos echamos.  Podemos tener una alimentación exquisita, pero estar envenenándonos a través de la piel.  ¿Cuál es el problema de la cosmética natural? que, al igual que los alimentos, caduca.  Tienen una caducidad de entre 6 meses y 2 años aproximadamente, dependiendo de qué producto.  Los aceites corporales caducan antes, las cremas con mantecas/cera más tarde. Los champús, jabones y leches corporales, depende de qué le hayas echado.
La máxima de la cosmética natural: NO TE ECHES A LA PIEL NADA QUE NO PUEDAS COMER.

2- La industria cosmética legalmente puede emplear muchísimos más tóxicos que la industria alimentaria.  Es su deber legal colocar la lista de ingredientes real en una proporción de mayor cantidad a menor cantidad en el INCI (esa lista de ingredientes escrita en latín).  Es ahí donde podremos comprobar lo que realmente nos estamos echando a la piel, recordad que el marketing y la publicidad sólo resaltan lo que interesa.

3- La mayoría de los productos etiquetados como 'ecológicos' o 'naturales' solo quiere decir que tienen un porcentaje de ingredientes ecológicos o naturales, ese porcentaje ronda entre el 5-10% dependiendo del tipo de certificado... o sea, nada.

4- Cómo leer el INCI:  los primeros nombres son lo que está en mayor porcentaje, a partir del cuarto nombre aproximadamente, ya la cantidad es muy muy pequeña.  Vereis que la mayoría de ingredientes naturales y ecológicos están colocados en último lugar... es decir, en un porcentaje de entre 1%-5%.  Para saber qué significan las palabras que están en primer lugar y que son las que realmente componen el producto, basta copiar ese nombre y buscarlo en páginas web como:  www.ewg.org/skindeep  ó  https://laveritesurlescosmetiques.com/recherche-inci.php
Ahí te dicen qué son esas sustancias, si son tóxicas o no y en qué proporción de toxicidad, qué enfermedades se han asociado a ese producto, etc.  Palabras a evitar: mineral oil, paraffinum, petrolatum, sodium lauryl sulfate, acetyl hexametyl, benzyl alcohol, palabras que contengan las silabas -phenol -phenyl .... y muchos más.

5- No son necesarios todos lo millones de protocolos de belleza que nos han impuesto, más valdría que dejaramos a la piel en paz y ella sola se regularía mejor de lo que lo estamos haciendo nosotros.  Con limpiarla sin dañarla, e hidratarla un poco de vez en cuando es suficiente!  La piel es un organismo vivo que tiene su propio sistema de regulación, si irritas su sistema va a producir más grasa para intentar combatir la agresión.  Si la dejas y no la agredes, ella sola se autorregula.  Claves para la piel sana: no eliminar el manto lipídico de la piel (es decir, la grasilla corporal/capilar normal que sirve de protección e hidratación (que habitualmente con cualquier jabón la quitamos porque los jabones normales son como el fairy), no obstruir sus glándulas sudoríparas impidiendo la respiración (todos los antitranspirantes y muchos maquillajes permanentes), y no echarle productos sintéticos que no sepa digerir (por ejemplo, las arrugas tipo cuadrícula que vemos en muchas mujeres mayores son por el uso prolongado de cosméticos tóxicos que resecan la piel cuarteándola.  Las arrugas normales son las que se dan en las lineas de expresión, no en medio de la cara). Si aún siguiendo estas pautas salen enfermedades como acné seborreico, dermatitis atópica, psoriasis y demás, es porque es un problema interno que se expresa en el órgano externo de la piel.  Necesitarán otros tratamientos además de los puramente cutáneos.

6- Jabones: los de potasa (líquidos) o sosa (sólidos) son los más suaves para la piel y más suaves también para el medioambiente.  A nivel corporal usar cualquiera de ellos se nota mucho, la piel se vuelve menos seca y cada vez demanda menos cuidados.  'Problema' que tienen: que huelen a jabón y que no generan casi espuma, si veis que huelen super rico es porque están llenos de perfumes sintéticos, ningún aceite esencial ni perfume natural aguanta en esos jabones mucho tiempo, huelen a jabón sin más. Y la espuma es indicativo de productos químicos, solo el aceite de coco es capaz de generar espuma y no tanta como la que estamos acostumbrados, recordad, la espuma NO es lo que limpia.  Son jabones que sirven para la piel, para la cara, para el pelo y hasta como fregasuelos y lavavajillas.

7- Champús: lo ideal es usar el mismo jabón de potasa o sosa, pero he de advertir que el pelo no lo dejan igual que estamos acostumbrados, lo deja limpio pero como apelmazado.  Para evitar ese 'problema' estético se han inventado unos químicos suaves que te permiten un intermedio, que no sean tóxicos para la piel ni para el medio ambiente, pero que te lo dejen más parecido a lo que estamos acostumbrados.  Son las betaina de coco, glucosido de coco y otros derivados del coco y la palma.  A estos, los aceites esenciales sí les perfuman, pero siguen haciendo poquísima o ninguna espuma. Un buen equilibrio en el pelo es más difícil que en la piel, y al principio de dejar los productos químicos para pasar a los naturales notaremos un 'tiempo de ajuste' de unos dos meses aprox. donde lo tendremos un poco desastroso (coleta o moño para ese tiempo ;).  Pero luego se regula y cada vez empieza a necesitar menos atención, de hecho, cuando se regula ya no es necesario el uso de suavizantes ni mascarillas de forma habitual, porque mantiene su propia grasa e hidratación (si usamos tintes químicos sí, habrá que aplicar mascarillas para contrarrestar).  Si necesitaramos suavizantes, el vinagre de manzana diluido en agua es maravilloso (el olor se va en cuanto se seca el pelo), y a modo de mascarilla bien un aceite o yema de huevo o aguacate (ver recetas por internet).

8- Hidratar la piel: para piel normal lo más sencillo y natural es usar un aceite, diferentes aceites tienen diferentes propiedades, y a ellos se les puede añadir plantas específicas o aceites esenciales para aportar determinadas propiedades u olores.  Los aceites corporales naturales aplicados justo después de la ducha te dejan la piel hidratada y suave como la de un bebé, y en seguida notarás que no necesitas echarte todos los días (ojo con el aceite johnson tipico... ese es puro petroleo y te crea dependencia, cuando digo aceite natural me refiero al vegetal, de oliva, sésamo, girasol, almendra, uva...).  Si se quiere aún más hidratación, para pieles muy secas o zonas muy expuestas (cara, manos y pies), pues añadimos al aceite una manteca o cera.  Si se tiene una piel grasa o acné seborreico, entonces está más indicado una leche corporal (emulsión de agua y aceite) para que sea menos grasa o el aceite de jojoba.

9- Desodorantes: vienen a ser una colonia o una crema con plantas que regulan la sudoración, como la salvia, y antifúngicos como al árbol de te.  No eliminan el sudor, solo lo regulan y evitan la proliferación de bacterias, que son las causantes del mal olor.  Eliminar el sudor con antitranspirantes es malo para la salud, ya que bloqueamos uno de los mecanismos naturales del cuerpo de eliminación de toxinas. Sudar es necesario, pero podemos neutralizar el olor.

10- Pasta de dientes: normalmente son a base de arcillas (que tienen gran poder limpiador y exfoliante) y bicarbonato, junto a plantas antisépticas.

11- Maquillaje: este es más difícil, existen maquillajes naturales, pero nunca se mantendrán tan permanentes como los químicos.  Si tienes que usar maquillaje todos los días, entonces asegurate de limpiarte bien por la noche y aplicarte un aceite con manteca muy nutritivo.  Pero mucho maquillaje hace que salgan más arrugas y se deshidrate la piel inevitablemente, además de que muchos de ellos son altamente cancerígenos.  Como sugerencia: para dar un toque a los ojos usar el khol (un tipo de polvo marroquí que permite hacer 'la raya' y queda muy bonito-aunque dura poco), para los labios bálsamos labiales con algarroba o arcillas (color terroso rojizo) que también se puede usar a modo de colorete, y para teñirse el pelo la henna.  Ya sé que no son iguales, pero no son tóxicos.

12- Protectores solares: existen protectores solares naturales como el zinc y el oxido de titanio pero deben usarse en muy poquita cantidad, sino podrían llegar a ser tóxicos.  Existen también plantas que ayudan a la regulación de la melanina en la exposición del sol.  Pero ninguno de estos métodos naturales es completamente bloqueante de los rayos UVA.  La mejor protección solar natural es el gorro y la ropa de lino o algodón fino.  El problema de usar los productos químicos es que, si uno tiene la piel sensible, el propio fotoprotector químico puede generarte alergias, además de todo lo que se ha dicho anteriormente respecto a los químicos.

Y creo que ya está, espero que os sea de utilidad. Gracias por leer,
Laura
www.laurasvflys.com
*Estos consejos no sustituyen a ninguna labor de los profesionales de la salud, son mi opinión, en caso de dudas consulta con tu médico o terapeuta.


viernes, 18 de agosto de 2017

Escuchar a la voz interior

En distintos post hemos visto lo importante que es escuchar la voz interior de uno mismo, esa voz, que es la voz del corazón, que es la intuición, que es la única que realmente sabe cuál es nuestro camino en esta vida.
¿Cómo distinguir esa voz de las demás voces de la mente que están llenas de condicionamientos y miedos?
Pues precisamente para discernir esa voz de todo lo demás existe la meditación, en todas sus variantes, desde el qi gong, el yoga, el vipassana, cantar mantras y cualquier tipo de meditación lo que busca es que esa voz interior se manifieste.  Pero también hay algunas pautas que nos pueden servir de guía.  Teniendo en cuenta que en Medicina China esa 'voz interior' pertenece al corazón, al emperador, que es el que tiene el designio celeste de nuestro camino en la tierra podemos decir que lo que estimula a la voz interior es lo mismo que nutre al corazón: la sinceridad, el amor, el aprecio de las pequeñas cosas, la risa, el amargo (chocolate negro)...

Pero de forma más específica, a la hora de tomar una decisión o un camino, podemos dar 4 pautas que nos guían para saber si la 'voz' o la intuición que tenemos es la que proviene del corazón o es alguna de las mil voces de la mente y sus triquiñuelas.  No tienen por qué darse todas ni cumplirse a raja tabla, son pautas guía.

Pauta número 1:
Que la decisión/acción no conlleve un beneficio pragmático inmediato.  El beneficio es el mero hecho de llevar a cabo esa acción.  No irá ligada inmediatamente a ganar más dinero, o tener más reconocimiento social... sin renta pragmática.

Pauta número 2:
La decisión/acción no es bien recibida por el 'poder establecido' (sea éste el gobierno, la familia, la pareja, los líderes del grupo al que pertenecemos) que intentará boicotearla.

Pauta número 3:
Si perseveramos un poco en esa decisión/acción, el universo milagrosamente nos ayuda facilitando la tarea (pasada la inicial resistencia).

Pauta número 4:
La decisión/acción no trae cansancio, al revés, nos revitaliza.

Espero que esto pueda ayudaros.  También el mantra 'Gayatri Mantra' es una oración especial para tener claridad de mente en ese sentido de la 'voz interior'.  Es sencillito de cantar y muy bonito, aquí os lo dejo:

Om Bhu̅rbhuvaḥ svaḥ, tat-saviturvareṇyam
bhargo devasya dhīmahi, dhiyo yo nah
̣ pracodayāt
Om (el fundamento de todo),  la tierra, el espacio intermedio (entre los cielos y la tierra) y los cielos. Este (el Señor) es el más adorado. Meditamos en ese Señor refulgente y omnisciente. Que dirija nuestros intelectos en la dirección adecuada.




Gracias por leer,
Laura SV Flys
www.laurasvflys.com
*Estos consejos no sustituyen a ninguna labor de los profesionales de la salud, son mi opinión, en caso de dudas consulta con tu médico o terapeuta.

El Camino... de Santiago o de Vida

Cuando tenia 15 años, hice el Camino de Santiago, desde Astorga hasta Santiago, con un grupo.  Fue una experiencia única, aprendí muchísimo: sobre qué cosas son importantes y cuáles no (llevar con uno sólo lo imprescindible, porque los ‘por si’ pesan mucho), sobre la grandeza de la naturaleza frente a la pequeñez del ser humano, sobre la solidaridad y compañerismo entre peregrinos cuando estás en apuros, sobre el egoísmo del ser humano en circunstancias normales… 

Ahora, muchos años después, quise experimentar un viaje iniciatico de ese tipo.  Este verano se cumplieron 10 años desde que algo dentro de mí dijo… “vas mal, por ahí no es”… e hice caso a esa voz, no fui capaz de ignorarla a pesar de que todo me iba bien (buen trabajo, amigos, casa, dinero...).  Y me alegro.  Ahora mi vida poco tiene que ver con mi vida de hace 10 años, he sacrificado muchas cosas pero he ganado otras, he perdido amigos queridos pero he ganado otros, pero sobretodo, cada vez me siento más auténticamente yo, más libre, más en paz conmigo misma y con el mundo, siento que estoy haciendo lo que tengo que hacer y que mi vida tiene sentido. Y esa vocecita impertinente dice: “ves? No estabas en tu lugar, ahora empiezas a estarlo”.  No es una vida perfecta, pero al menos siento que estoy en el camino, que por aquí puedo crecer y desarrollarme.  Ha sido muy difícil, poca gente ha entendido nada de lo que he hecho así que apenas he tenido apoyo.  Cuando cuestionas y decides cambiar de raíz tantas cosas, dejas de formar parte del ‘grupo’, unos y otros grupos a los que perteneces, que son tu red de apoyo y confianza, dejan de serlo… te ves sólo e incluso excluido por no seguir las pautas establecidas.  Pero también te das cuenta de que en realidad TODOS estamos solos, aunque la pertenencia a ciertos grupos lo camufle (amigos, familia, pareja, trabajo), estás sólo.  Naces sólo y te mueres sólo, y nadie puede acompañarte en esos procesos.  Al final de tus días a la única persona que tendrás que rendir cuentas es a ti mismo…¿has hecho en esta vida lo que tenías que hacer, tu misión? ¿Sientes que has vivido plenamente? ¿Cuánto has amado? ¿Hay algo de lo que te arrepientes no haber vivido? ¿Tu vida, ha merecido la pena?  (A este respecto leer el articulo, 30 preguntas que hacerse antes de morir, es maravilloso: http://www.rebellesociety.com/2013/07/17/30-questions-to-ask-before-you-die/ )  Así que ya no me queda otra que siempre escuchar a esa voz cuando decide hablar, aunque a veces sea tremendamente confusa y me lleve tiempo, ensayo/error entenderla. Se ha convertido en mi brújula, mi guía, y siempre acierta…aunque a veces parezca una locura.

Por tanto, este verano quise hacer algo especial para celebrar y finalizar esta década de cambios profundos.  Buscaba silencio y reflexión para asentar dentro de mi todo lo ocurrido.  Me plantee 3 opciones: un retiro vipassana (pero me pusieron en lista de espera porque estaba lleno), una ruta circular recorriendo toda la sierra de Madrid (aunque me daba miedo porque soy un desastre en orientación y tampoco tengo buena preparación física) y el Camino de Santiago (aunque me echaba para atrás la masificación que sufre este peregrinaje hoy en día en verano… las modas lo desvirtúan todo).

Intenté dar tiempo a la decisión para que, de alguna manera, el universo me indicara cuál era la mejor opción para mi en este momento.  Pero no se movía nada en ninguna dirección.  El Vipassana parecía descartado porque no llamaban; fui a la Asociación de Amigos del Camino para que me recomendaran, señalándoles que lo que buscaba era silencio.  Me dijeron que hiciera el camino de Madrid, que era el único con cierta soledad en esta época del año, pero había que enfrentarse al sol castellano de agosto. Y la ruta por la sierra de Madrid ahí estaba disponible, pero mi miedo intacto y poca información en internet.  Dudas… yo no suelo dudar especialmente, pero cuando algo lo dudo mucho para mí suele significar que ninguna de las opciones es, va por ahí pero no es, o al menos no de la manera en que lo estás planteando.  Odio las dudas, uno puede quedarse estancado en ellas toda la vida.  Pero el tiempo corre y uno no puede permitirse el lujo de quedarse estancado en la duda, en medio de un cruce de caminos sin moverse hacia ninguna dirección, porque la vida pasa, y no espera a nadie.  Así que decidí comenzar a andar, cuando no se sabe que decisión tomar cualquier decisión puede ser buena… con la mente racional rara vez se disipan las dudas, porque uno puede dar argumentos estupendos a cualquier decisión, así que hay que comenzar a andar hacia algún lado… ya se encargará la voz interior y el universo de corregirte si esa no era la decisión para ti.  Sólo hay que estar dispuesto a rectificar, con humildad y sin rencor.  En la vida todo puede rectificarse, siempre se puede dar marcha atrás excepto en dos temas: tener un hijo, y morirse.

Decidí iniciar el Camino de Santiago desde Madrid, y llegar hasta donde pudiera con el tiempo que disponía. Tomada la decisión uno recupera energía, me puse a entrenar un poco, preparar la mochila, informarme del itinerario…. Ya estaba todo listo. Cuando media hora antes de salir por la puerta de mi casa con la mochila, me llaman del Vipassana diciéndome que había una plaza libre, que si podía llegar al día siguiente para iniciar el retiro… y yo que esperaba señales del universo… ¡a veces es para matarlo!  Las dudas volvieron en todo su esplendor… ¿será que debía irme al Vipassana?  Pero llevaba ya 10 días entrenando y me estaba sentando muy bien al cuerpo eso de levantarme por la mañana pronto y ponerme a andar.  Cuando no se sabe qué decidir lo mejor es escuchar al cuerpo, este sabe mejor que tú lo que quieres y necesitas, es la expresión física de la intuición.  ¿Te sientes más liviano y con energía? Sigue por ahí. ¿Te sientes más fatigado y pesado? Por ahí no es.  La fatiga crónica, la pesadez, la sensación de bloqueo, la mente atorada… son síntomas de un esfuerzo excesivo que van en contra de uno mismo.  Y si aparecen momentáneamente como respuesta a algo puntual, pues es lo normal, la respuesta a un exceso. Pero cuando aparecen de forma crónica… plantéate que en tu vida hay algo que no va bien.  Si aprendes a escuchar a tu cuerpo este te indica claramente, lo que pasa es que al principio suele responder con retardo, y luego ya sientes las señales de forma inmediata.  Decidí seguir con el Camino de Santiago escuchando a mi cuerpo que me pedía movimiento y a una buena amiga que me hizo la pregunta clave: ¿qué llevas más tiempo queriendo hacer?

Comencé el camino desde Madrid, todo muy bien con sorpresas agradables y algún percancillo, el sol era matador… a partir de las 11.00 no había quién andara con este sol castellano de principios de Agosto.  En la segunda etapa, a 5 km (de 25km) de destino tuve que parar y pedir ayuda, no me quedaba agua, era la 13.30 y estaríamos a 37 grados sin una sola sombra… nadie a la vista en mitad de una vía pecuaria. Iba con retraso porque a mi me gusta pararme para disfrutar del camino, estuve como una hora visitando la Iglesia de Colmenar Viejo (es preciosa) y hablando con el cura, luego di con una zona de zarzamoras y paraba constantemente a coger moras (buenísimas!!!). Una amiga y un coche de bomberos que pasó por allí me sacaron del embrollo.  Así que te das cuenta de que tienes que rectificar, porque hay cosas contra las que no se puede pelear, como la climatología: o reducir km en cada etapa para que te de tiempo a parar e ir con calma antes de que el sol apriete; o concentrarte en avanzar rápido sin paradas para cumplir las etapas.  En otro momento de mi vida hubiera decidido dejar las paradas de lado y concentrarme en cumplir etapas para llegar… hoy en día me pregunto: ¿eso de qué sirve?  Igual que en la vida, parece que estamos programados para ir cumpliendo etapas lo más rápidamente posible, todos por el mismo camino deseando llegar a la siguiente etapa: estudiar, trabajar, tener trabajo fijo, casarse, comprar piso, tener hijos, un perro … y ¿luego? ¿Que haces cuando has cumplido las etapas?  ¿Esperar a la muerte?  Porque el único destino al que nos dirigimos todos es a la muerte, ¿a qué tanta prisa por llegar? Ah no, después viene la frase famosa: “cuando me jubile haré tal y cual”… si llegas, y si llegas con energía.  No, el único momento que existe es ahora, es ahora cuando tienes que vivir la vida que quieres porque mañana quizás ya no estés. Y es una lástima que se nos olvide esto, perdemos la perspectiva de nuestra vida.

Yo ahora elijo disfrutar del camino, disfrutar de cada paso, sentirlo. Si la vida me regala moras y bellas vistas, me paro y las disfruto al máximo. Si llega sol del desierto y dolor de rodillas, me pliego e intento adaptarme para sufrir lo menos posible.  No me importa llegar o no llegar, lo importante es andar y disfrutar del camino, al fin y al cabo, no hay dónde llegar... Obviamente hay cosas que no puedes cambiar, la climatología, los lugares donde alojarte, donde comer.  Es cuestión de adaptarse y encontrar un equilibrio entre los imponderables y lo que uno quiere… igual que en la vida.  Así que reduje etapas, la tercera etapa fue un gusto, la cuarta era la más difícil y temida de todos los caminos de Santiago: 34 km sin poblaciones intermedias donde parar y con un puerto de montaña, el paso de Cercedilla a Segovia.  Decidí hacer el puerto de la Fuenfria y volver a Cercedilla, para luego coger tren a Segovia, puesto que no sentía ninguna necesidad de sufrir insolaciones ni otras penurias evitables.  Ese era el plan.  Hasta que empecé a subir el puerto de la Fuenfria por la calzada romana… mi cuerpo empezó a sentirse liviano, tanto, que volaba y decidió subir por el camino más empinado (calzada borbónica), la cabeza encontró un silencio acogedor a medida que los pinos me envolvían, la brisa fresca me rodeaba, la sombra me cobijaba y lo pájaros me acompañaban… y esa voz interior habló: “Esto es, esto es lo que buscaba, lo que necesito ahora mismo”.

Así que finalmente, me quede en Cercedilla, lugar al que he ido mucho y del que me he enamorado, salía cada mañana al amanecer a andar durante 6-8 horas por la montaña, recorriéndome de punta a punta y de pico en pico todo el valle de la Fuenfria.  Por caminos de cabras empinados, feliz, escribiendo poemas entre los pinos, poniendo un broche de oro a esta década.  ¿Y qué conclusiones saco? Que siempre hay que escuchar a la voz interna.  Que cuando uno está en su lugar no necesita irse lejos, ni hacer viajes de búsqueda, ya está donde quiere estar.  Cuando uno necesita irse mucho de vacaciones e irse lejos, es porque algo en su vida no le satisface, huye para recargar pilas y volver.  No es una acusación, yo antes necesitaba salir del país mínimo 2 veces/año; ahora llevaba 4 años sin vacaciones ni necesidad de ellas.  Cuando uno está en su lugar no necesita huir a ninguna parte, un pequeño paréntesis bien cerca es suficiente, porque su vida no le agota, al revés, le revitaliza.




Gracias por leer, espero que os sirva de algo.
Laura SV Flys
www.laurasvflys.com

*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.